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LA MATERNIDAD PRESENTE Y LAS DIFICULTADES PARA SER -ECONÓMICAMENTE- PRODUCTIVAS - ALDEA WIN WIN
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LA MATERNIDAD PRESENTE Y LAS DIFICULTADES PARA SER -ECONÓMICAMENTE- PRODUCTIVAS


 

La maternidad trae consigo muchas alegrías y muchos retos. Trae también renuncias y decisiones difíciles.

- “Al tener a mi hija decidí no regresar al trabajo después de los 3 meses de permiso postparto, me parecía muy poco tiempo para dejarla al cuidado de alguien más.”

- “Los gastos de cuido de mi hijo (guardería+alguien que lo tenga en la tarde) son muy elevados en comparación a lo que gano, entonces preferí quedarme en casa para cuidarlo.”

- “Los primeros meses después de que nació mi bebé estaba muy feliz de poder encargarme de él pero luego quise ser económicamente productiva y me llené de mucha frustración por sentir que no podía.”

Estos son los comentarios de algunas mujeres que conozco sobre el tema laboral una vez se han hecho madres. Regresar al mismo puesto de trabajo suele ser una obligación que pesa, porque cuando un bebé está tan pequeño, una madre no se desapega con tanta facilidad. Y lo hace, ella y muchas tienen que hacerlo porque sin ese trabajo, la estabilidad económica de la familia puede venirse abajo.

Otras quizá hayan decidido no regresar sabiendo lo que eso significaría y hay quienes no tenían una silla donde volver a sentarse después del permiso postparto. Pero muchas de las que nos quedamos en casa, en algún momento de la crianza de nuestros hijos, nos sentimos improductivas, inútiles y frustradas por depender económicamente de alguien más, incluso si quedarnos en casa fue una decisión pensada y aceptada.

Muchas veces me sentí en un callejón con una salida muy muy chiquitica, porque quería sentirme más “útil” (porque quizá se me olvida que alimentar, cuidar, guiar y mantener sano a un bebé desde que nace es lo más útil que en verdad haré en mi vida). Intenté varias cosas: desde un trabajo fijo hasta la representación de una marca extranjera de ropa, pero nada era compatible conmigo o con mi ritmo de vida al encargarme al 100% de mi hija y de mi casa.

Creo que ese deseo de también ser productiva económicamente viene dado por alguna aspiración social, por serlo todo, porque quiero ser mamá presente al 100% y al mismo tiempo quiero ser una mujer independiente que cumple con compromisos económicos, con dinero para sacar a sus hijos a divertirse, comprarse algo para ella y poder ayudar a su familia que vive fuera del país.

Pero es casi una fórmula matemática: si no hay alguien que se encargue de nuestros hijos, debemos hacerlo nosotras.

Muchas personas han creído que se trata de un lujo, que yo soy una esposa y una madre que vive porque su marido es el único proveedor económico del hogar. Y no, muchas veces la familia se las ha visto grises por esa situación pero nuestros hijos siempre han tenido la mejor y más amorosa atención: la de su madre.

En el embarazo de mi bebé más pequeño quise asegurarme la independencia económica en un futuro y sabía que no tenía sentido buscar un empleo con horario fijo. Así que de tanto pensarlo y de tanto buscarla, conseguí a la socia perfecta y quien compartía mis sueños, ambiciones y valores. Una mamá que, como yo, ya estaba lista para ser útil de otras maneras.

No siempre se trata de un permiso postparto, no necesariamente hay que sacrificar tiempo con nuestros hijos. Quizá se trate de tener paciencia, perseverancia y confianza en que con ingenio se puede llegar a soluciones innovadoras para ser quienes queremos ser.

Soy una mamá trabajadora, emprendedora... y estoy segura de que quienes se sienten de alguna forma atrapadas en la crianza, si se ponen a pensar en qué son buenas y qué les gusta, pueden conseguir el trabajo que quieren o la idea que las llevará a formar un negocio. Y de ahí vendrán las ayudas y las soluciones para que puedan dejar a sus hijos al cuidado de alguien más mientras hacen lo que les gusta. O como Joanna y yo y muchas otras, tenerlos junto a ustedes mientras emprenden una idea.

Amor y paciencia en la crianza son las claves para no desesperarse. Fluir con el tiempo que necesitan para hacer lo que quieran hacer es tan importante como lo anterior.

¡Suerte y adelante!

Daniela Gómez-Castro.